Parroquia de la Presentación de Nuestra Señora

MISTERIOS DOLOROSOS DEL SANTO ROSARIO

Martes y viernes

AUDIO

TEXTO

V. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio:
R. Señor date prisa en socorrerme

V. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primer misterio:
La oración de Jesús en el huerto de los Olivos

Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: “Sentaos aquí mientras voy a orar”. Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: “Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo”. Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y oraba diciendo: “Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz, pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú”. (Mt 26, 36-39)

Padrenuestro
V.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
R. Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría
V.
Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
R. Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

(Se repite diez veces).

Gloria
V.
Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

(Se puede añadir una invocación).

Segundo misterio:
La flagelación de Jesús atado a la columna

Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura; y, acercándose a él, le decían: “Salve, Rey de los judíos”. Y le daban bofetadas. (Jn 19, 1-3)

Padrenuestro
V.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
R. Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría
V.
Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
R. Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

(Se repite diez veces).

Gloria
V.
Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

(Se puede añadir una invocación).

Tercer misterio:
La coronación de espinas

Pilato salió otra vez afuera y les dijo: «Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.» Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo: «He aquí al hombre». Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: «¡Crucifícalo, crucifícalo!» (Jn 19, 4-6)

Padrenuestro
V.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
R. Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría
V.
Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
R. Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

(Se repite diez veces).

Gloria
V.
Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

(Se puede añadir una invocación).

Cuarto misterio:
Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario

Pilato, entonces, se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado “de la Calavera”, que en hebreo se dice: Gólgota. (Jn 19, 16-17)

Padrenuestro
V.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
R. Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría
V.
Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
R. Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

(Se repite diez veces).

Gloria
V.
Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

(Se puede añadir una invocación).

Quinto misterio:
La crucifixión y muerte de Jesús

Llegados al lugar llamado “de la Calavera”, crucificaron allí a Jesús y, con él, a dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”… Era hacia el mediodía, y hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El velo del Santuario se rasgó por medio, y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu” y, dicho esto, expiró. (Lc 23, 33-46)

Padrenuestro
V.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
R. Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría
V.
Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
R. Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

(Se repite diez veces).

Gloria
V.
Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

(Se puede añadir una invocación).

Letanías a la Santísima Virgen

V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.

V. Cristo, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.

V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.

V. Cristo, óyenos.
R. Cristo, óyenos.

V. Cristo, escúchanos.
R. Cristo, escúchanos.

V. Dios, Padre celestial,
R. Ten misericordia de nosotros
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Trinidad Santa, un solo Dios,

V. Santa María,
R. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre inmaculada,
Madre intacta
Madre incorrupta
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de la Iglesia
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen acogedora
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Ideal de Santidad
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Honor de los pueblos
Modelo de entrega a Dios
Rosa mística,
Fuerte como torre de David,
Hermosa como torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Estrella de la mañana,
Puerta del cielo,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Vírgenes,
Reina de los Confesores de la fe,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta al cielo en cuerpo y alma,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz,

V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R. Perdónanos, Señor.
V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R. Escúchanos, Señor.
V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R. Ten misericordia de nosotros.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración
V. Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

Por las intenciones del Santo Padre

Padrenuestro
V.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
R. Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría
V.
Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
R. Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria
V.
Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

V. Ave María purísima.
R. Sin pecado concebida.