Lecturas recomendadas: 4ª semana de tiempo ordinario

1. Lectura del Evangelio del Domingo 4 ª semana de tiempo ordinario.

Les enseñaba con autoridad.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 21-28

En la ciudad de Cafarnaún, y el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas.

Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar:

«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».

Jesús lo increpó:

«¡Cállate y sal de él!».

El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos:

«¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad es nuevo. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».

Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra del Señor.

2. Lectura de la Madre Trinidad

«Jesús» 

Luz en la noche. Opúsculo 3, pp 33-51.

Qué riqueza encierra en sí la realidad trascendente de Cristo…! Él es el Sumo y Eterno Sacerdote por tener en sí toda la realidad infinita y toda la realidad creada. Él es la unión de Dios con el hombre, porque, en Él, Dios se nos da en la comunicación infinita de su intimidad familiar; y porque, en Él, todos los hombres entramos a tomar parte en la misma vida de Dios.

«Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres»

¡Misterio trascendente el de la Encarnación por el cual Dios es Hombre y el Hombre es Dios…! «Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros»