Cáritas

CÁRITAS

La Iglesia es Madre, y como tal sale al encuentro de las necesidades espirituales y materiales de sus hijos. 

Cáritas es el fiel reflejo de esta solicitud amorosa y al mismo tiempo bien organizada de la Iglesia. No se limita a dar repuesta a las principales demandas provocadas por la crisis (alimentación, vivienda, acceso al empleo…). Más allá, su tarea consiste en hacerse cercana a las personas, reivindicar su dignidad, buscar con ellos respuestas a sus necesidades y descubrir sus potencialidades.

Es además una oportunidad de compromiso y solidaridad para las personas que se implican participando en los equipos o con aportaciones económicas.

Finalmente, pretende ser un espacio de coordinación con otras entidades generando, con ellas y con la sociedad, una red de ayuda, promoción y sensibilización.

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ACOGIDA

Atención personalizada en el que se analizan las necesidades y se deriva a los distintos servicios ofrecidos por la parroquia. Además, orientación de los problemas económicos, legales, etc.

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DISTRIBUCIÓN DE ROPA

Distribución de ropa de segunda mano en buen estado

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DISTRIBUCIÓN DE ALIMENTOS

Distribución de alimentos de primera necesidad

COLABORA

COMO VOLUNTARIO

Aportando tu tiempo y tus conocimientos profesionales, o ayudando en el proceso de recepción y distribución de ropa o alimentos… Lo importante es echar una mano en esta faceta tan propia y tan bonita de la Iglesia como es la atención a los necesitados. Si quieres ser voluntario, sólo tienes que decirlo en el despacho parroquial.

CON ROPA O ALIMENTOS

Trayendo ropa en buen estado o alimentos en horario de despacho parroquial.

CON UN DONATIVO

Por último, puedes entregar un donativo o suscripción periódica, que es la forma más eficaz de asegurar la atención a tantos necesitados. ¡El Señor nunca se deja ganar en generosidad!

«“Todo lo tenían en común” (Hch 4, 32): “Todo lo que posee el verdadero cristiano debe considerarlo como un bien en común con los demás y debe estar dispuesto y ser diligente para socorrer al necesitado y la miseria del prójimo” (Catecismo Romano 1, 10, 27). El cristiano es un administrador de los bienes del Señor (cf. Lc 16, 1, 3)».

Catecismo de la Iglesia Católica, 952

«El cristiano que refleja a Cristo en su vida, procura vivir en sociedad, haciendo suyos los problemas de los demás y, según sus propias posibilidades y vocación, solucionarlos»

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia, Frutos de Oración, 2015